in

El presunto asesino de la estrella de NASCAR Bobby East, Trent William Millsap, tenía una orden de arresto pendiente

293751409 414443780725714 969190264758239858 n

NUEVO¡Ya puedes escuchar los artículos de Fox News!

El sospechoso de California que supuestamente mató a puñaladas a un piloto de NASCAR el miércoles tenía una orden de arresto pendiente.

Trent William Millsap, de 27 años, quien fue asesinado a tiros por la policía SWAT de California, tenía una orden de arresto pendiente antes de presuntamente apuñalar al ex piloto de NASCAR Bobby East.

El Departamento de Policía de Westminster dijo que Millsap tenía una orden de libertad condicional pendiente por su arresto antes del incidente.

East fue asesinado en una gasolinera 76 en Westminster alrededor de las 5:51 p. m. del miércoles y fue encontrado con una «puñalada grave» en el pecho. Millsap huyó de la escena antes de que llegara la policía, según las autoridades.

ASESINATO DE BOBBY EAST: LA POLICÍA DE CALIFORNIA DISPARA Y MATA AL SOSPECHOSO QUE SE BUSCA EN LA MUERTE DEL EX PILOTO DE NASCAR

La policía dijo que Millsap era «transitorio y conocido por frecuentar los moteles de Westminster, Garden Grove y Anaheim».

El expiloto de NASCAR murió más tarde en un hospital local, según la policía.

La USAC dijo que Este fue un «éxito inmediato» en su carrera.

HAGA CLIC PARA OBTENER LA APLICACIÓN FOX NEWS

«Bobby fue un éxito inmediato en su carrera en USAC», dijo el grupo en un comunicado de prensa. «El primer triunfo de su carrera con USAC National Midgets en 2001 en Schererville, Illiana Motor Speedway de Indiana, convirtió a Bobby en el ganador nacional más joven de la USAC en ese momento, a la edad de 16 años. Sus tres actuaciones ganadoras en 2001 lo convirtieron en el ganador nacional de USAC más ganador. Novato enano en más de un cuarto de siglo. Al final, fue premiado como el Novato del año de la serie».

Fuente

Escrito por jucebo

scidaily icon

Nuevos conocimientos sobre las metástasis cerebrales del melanoma

2eb5b9603e1eae10ec1d4dc1c7e1f432

‘Qué diablos’: el caos en el aeropuerto continúa